martes, octubre 26, 2004

bibliotecas en los libros II

El enigma del cuatro, de Ian Calwell y Dustin Thomason, no tiene desperdicio en cuanto a referencias bibliotecarias se refiere, ya veremos que os parece, porque hay para rato.

De la biblioteca universitaria, cabeza del sistema, y las ensoñaciones del protagonista respecto a ella:

Paul, Gil y yo seguimos hacia el sur desde Holder, internándonos en el corazón del campus. Al este, las ventanas altas y delgadas de la Biblioteca Firestone trazan sobre la nieve liestas de luz brillante. En la oscuridad, el edificio parece un horno antiguo cuyas paredes protegen al mundo exterior del rubor y la fiebre del aprendizaje. Una vez soñé que visitaba Firestone en medio de la noche y me la encontraba llena de roedores, miles de ratones de biblioteca que llevaban gafas diminutas y gorros de dormir y se alimentaban mágicamente leyendo historias. Pasaban las páginas apasionadamente, viajaban a través de las palabras y, a medida que las tensiones crecían y los amantes se besaban y los villanos eran derrotados, las colas de los ratones comenzaban a brillar, hasta que la biblioteca entera se convertía en una iglesia llena de velas que se balanceaban suavemente de un lado al otro.

lunes, octubre 25, 2004

bibliotecas en los libros

Siguiendo la intención de varios bibliotecarios, a cuál más loco e impar, ahí va el primero, del libro entre los libros, El nombre de la rosa:

...la sala tenía siete paredes, pero sólo en cuatro de ellas se abría, entre dos columnitas empotradas, un paso bastante ancho sobre el que había un arco de medio punto. Arrimados a las otras paredes se veían unos enormes armarios llenos de libros dispuestos en orden. En cada armario había una etiqueta con un número, y lo mismo en cada estante: a todas luces se trataba de los números que habíamos visto en el catálogo. En el centro de la habitación había una gran mesa, también cargada de libros. Todos los volúmenes estaban cubiertos por una capa de polvo bastante tenue, signo de que los libros se limpiaban con cierta frecuencia. Tampoco en el suelo se veían muestras de suciedad. Sobre el arco de una de las puertas había una inscripción, pintada en lap ared, con las siguientes palabras: Apocalypsis Iesu Christi. A pesar de que los caracteres eran antiguos, no parecía descolorida. Después, al examinar las que encontramos en las otras habitaciones, vimos que en realidad las letras estaban grabadas en la piedra, y con bastante profundidad, y que las cavidades habían sido rellenadas con tinte, como en los frescos de las iglesias.

jueves, octubre 21, 2004

Hola a todos

Bueno, creo que esta es una buena forma de ir introduciendo contenidos, aunque de momento no vaya a tener mucho tiempo para ir colgando cosillas. Saludos a todos,

texcalt

sábado, octubre 16, 2004

CAMINITOS